¿Hacia dónde van tus proyectos? · Diarios de Cuarentena · Marcy Alejandra Rangel
- Ricardo Cabello

- 13 may 2022
- 3 Min. de lectura
Para encontrarles sentido: Sacar un proyecto a la luz implica producir un concepto poderoso que esté asociado a una propuesta de valor. Muchos hacen lo que nosotros queremos empezar a hacer, pero algo nos debe diferenciar. Solo podemos descubrir qué es ese algo si sabemos describir nuestra esencia con una frase original que tenga sentido, que incluya a nuestra audiencia y que defina qué es lo que queremos vender. Así podremos engranar nuestros proyectos en el marco de algo que nos importa, porque parte de nosotros.
Los proyectos nacen a partir de nosotros mismos: Hay una máxima en la gestión cultural y es que todo lo que nos inventemos debe ser sustentable y sostenible en el tiempo. A eso le sumo algo: se va a mantener en el tiempo en la medida en que sea un proyecto que parta de nuestro concepto personal. Es decir, no solamente el proyecto tiene una identidad específica, nosotros como individuos también. Y en esa medida, vamos a poder identificar los problemas que nos están llevando a idear este proyecto que queremos sacar a la luz. Porque un proyecto es eso: Una solución que nace de un problema. ¿Cuál te atreves a encarar hoy?
La audiencia ideal se tarda en llegar… Pero llega: Sí, hay que definirla y probarla, para entender cómo funciona. Saber qué le gusta, qué no y, sobre todo, qué estamos haciendo inconscientemente para no permitir que este tipo de personas lleguen a nuestra vida. Las audiencias ideales no solo existen en las redes sociales al igual que los proyectos creativos no solo existen en el mundo offline: lo global nos atraviesa. Por eso debemos diseñar nuestros públicos / targets / seguidores / audiencias (como quieran llamarles) para trabajar en función a que estas personas lleguen con ganas de comprar los productos que se nos ocurran alrededor de nuestro proyecto. Un error común es pensar: “Ay, mira, a esta influencer le compran todo lo que saca al mercado”, con un tono de envidia, aludiendo a que esos compradores realmente no necesitan lo que esa persona ofrece. Y, sí, puede ser que un creador de contenido construya una necesidad con base en la publicidad, pero también es cierto que, para que alguien pueda creerle, quiere decir que tiene mucho tiempo generando una audiencia fiel, que atiende a las características de lo que diseñó y que, además, cuando se acercan a ella, tiene contenido suficiente y justificado que les permite a los nuevos que llegan quedarse ahí, esperando más.
Los resultados a evaluar no tienen que ser solamente numéricos: Quizá importe el número de clientes para pagar las cuentas del mes o los seguidores en Instagram para saber si el contenido que estamos haciendo atrae a personas nuevas que tengan que ver con nuestro proyecto, pero en la fórmula (no ideal y que no existe) yo agrego un par de indicadores fundamentales: el dinero, claro, pero también la emoción. Recibir un feedback a tiempo, un comentario positivo por nuestro trabajo, un follow de alguien que admiramos, a veces es tan o más importante que el número de tareas que hemos hecho al mes para cumplir nuestros objetivos. Todo aquello que nos permita seguir adelante y sentir el menor grado de frustración será bienvenido, siempre.
El único retorno de inversión no es el dinero: Cuando ideamos un proyecto es difícil tomar en cuenta todos los elementos que necesitamos para llevarlo a cabo. Siempre vamos a tener que aprender cosas en el camino, y una de ellas es entender que la inversión que hacemos debe tomar en cuenta el timing, los formatos y los recursos que decidamos usar. Todo el impacto posible al mismo tiempo, las vías que nos funcionen mejor para expresarnos y saber que, a la vez que el dinero, tenemos que aspirar a que nuestro tiempo y esfuerzo sean recompensados en la misma medida.
#DiariosDeCuarentena es un laboratorio de estructuración de proyectos creativos que me ha enseñado a mirarme a mí misma a través de las herramientas que les comparto a otros para armar juntos la perspectiva de lo que será el futuro. Uno en donde todos podamos hacer y vivir de lo que nos gusta, si nos ponemos la tarea.
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